Nadie se detuvo por el perro que agonizaba junto a la acera…-tuan

Nadie se detuvo por el perro que agonizaba junto a la acera…-tuan

No había sombra suficiente.

No había árboles cercanos.

No había nada capaz de suavizar el calor que subía desde el concreto y quemaba incluso a distancia.

Los autos pasaban rápido.

Post navigation

Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

back to top